lunes, 16 de julio de 2012

El cine de luchadores


Gracias a la lucha libre la historia del séptimo arte en México cuenta entre sus páginas con el cine de luchadores, criticado por su estructura e historias pero que al día de hoy son filmes de culto en países como España y Francia.
El máximo referente del cine de luchadores es El Santo el enmascarado de plata, quien en sus más de 60 películas luchó contra fuerzas del mal, momias, mujeres vampiro, hombres lobo, extraterrestres, Drácula, zombies y monstruos en una batalla constante del bien contra el mal.
La Bestia Magnifica (Chano Urueta), El luchador fenómeno (Fernando Cortés), Huracán Ramírez (Joselito Rodríguez) y El Enmascarado de Plata (René Cardona) fueron las primeras cuatro películas que inauguraron el cine de luchadores en 1952.
De acuerdo con los críticos de cine, el filme de La Sombra Vengadora realizada en 1954 del director Rafael Baledón y protagonizada por Fernando Oses fue la película que colocaría los cimientos de cómo hacer el cine de luchadores: un héroe enmascarado, villanos y fuerzas malignas además de bellas mujeres protegidas o amadas del héroe.
Alejada de la aventura y la ficción, en 1958 apareció La Última Lucha del director Julián Soler, en donde aborda la vida de los luchadores fuera de los cuadriláteros.
En 1958 El Santo hizo su debut en el cine con la película Santo contra el Cerebro del Mal del director Joselito Rodríguez seguida de Santo contra los hombres infernales.
A partir de entonces el cine de luchadores tendría un protagonista principal, El Santo, un héroe de carne y hueso, similar a James Bond, que lo mismo luchó contra hombres lobo, mujeres vampiro, brujas, monstruos, extraterrestres, zombies y momias que con integrantes de la mafia y terroristas por el bien de la humanidad en más de 60 películas.
Para 1962 apareció Santo contra las Mujeres Vampiro del director Alfonso Corona Blake, un clásico del cine de luchadores.
Seis años después, en 1968 apareció la polémica cinta Santo en el Tesoro de Drácula del director René Cardona en donde aparecían mujeres en toples, escenas que no se exhibieron en México, sin embargo para la versión en el extranjero dichas escenas sí se mostraron y la película llevó por nombre El Vampiro y el Sexo.
Santo contra el Espectro Estrangulador del director René Cardona en 1963 fue una cinta que pasó a la historia, pues contiene escenas reales del encuentro de máscara contra máscara denominada “La lucha de la muerte” entre el Santo y el Espanto I el 25 de octubre de 1963 en donde el enmascarado de plata conservó la incógnita.
Después de la incursión de El Santo en el cine, Blue Demon hizo su debut en 1964 con la película El Demonio Azul a la cual le siguió Blue Demon contra el Poder Satánico, ambas del director Chano Urueta. Blue Demon gozaría de un éxito similar al del Santo.
Para 1966 Mil Mascaras ingresa al cine luchadores con la cinta llamada Mil Mascaras.
Santo vs Blue Demon en la Atlántida del director Julián Soler en 1969 fue la primera de varias películas en las que el enmascarado de plata compartió créditos con el demonio azul.
En 1970 el director Fernando Curiel juntó en un filme a Blue Demon, Mil Máscaras y Tinieblas en la cinta Los campeones justicieros de la cual se hizo una trilogía y se incluirían más adelante a luchadores como El Rayo de Jalisco y enmascarados de ficción como El Ángel y Superzán.
Aunque el Santo realizó en 1982 sus últimos filmes: La furia de los karatecas y El puño de la muerte bajo la dirección de Alfredo B. Cravenna, para los críticos de cine Las Momias de Guanajuato (Federico Curiel, 1970) fue de las últimas películas que guardó la magia y ficción que envolvió en un principio al cine de luchadores.
El cine de luchadores está compuesto por 170 filmes, realizados entre 1950 y 1980, de los cuales los críticos del género seleccionaron diez de ellos como los mejores entre los cuales están: La Bestia Magnifica (Chano Urueta 1952), Huracán Ramírez (Joselito Rodríguez 1952), El Enmascarado de Plata (René Cardona 1952), La Sombra Vengadora (Rafael Baledón 1954), Ladrón de Cadáveres (Fernándo Méndez 1956), Neutrón contra el doctor Caronte (Federico Curiel 1960), Santo contra las mujeres vampiro (Alfonso Corona Blake 1962), Santo en el tesoro de Drácula (René Cardona 1968), Las Momias de Guanajuato (Federico Curiel 1970) y La leyenda de una máscara (José Buil 1989).
¿Qué fiel aficionado a la lucha libre no ha visto alguno de estos filmes? Cintas de ficción, con elementos adelantados a su época en donde el elemento principal era ver al luchador enmascarado con su capa combatir las fuerzas del mal, un héroe de carne y hueso surgido de la lucha libre.
Cortesía de: hidalgo.milenio.com y Cuachara Luchagor

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