jueves, 19 de julio de 2012

El himno obligado de la lucha libre


Respetable público, ¡Lucharaaan dos de tres caídas sin límite de tiempo! En ésta esquina El Santo, El Cavernario y en ésta otra Blue Demon y El Bulldog.

¿Qué fiel aficionado a la luchas no ha escuchado la cumbia de ‘Los luchadores’? Esta canción es un referente obligado en el mundo de la lucha libre, es el himno del pancracio nacional.
El popular tema lo escribió en 1952 Pedro Ocadiz Guadarrama a solicitud del grupo Los Trincas para su programa televisivo. La agrupación estaba integrada por Raúl Zapata Ferrer, René Morales y Gaspar Henaine ‘Capulina’.
Pedro Ocadiz escribió la letra y Raúl Zapata la música, el tema fue interpretado en un principio por el grupo Los Supersecos, sin embargo la canción no trascendió.
Ocadiz escribió el tema pensando en los luchadores del momento, los que llenaban las arenas, los consentidos de la afición y sin duda éstos eran El Santo, Blue Demon y El Cavernario Galindo.
El nombre de El Bulldog lo escribió simplemente porque rimaba en la canción, sin embargo, como si fuera una broma del destino, más adelante se enteraría que sí existía un luchador llamado así y que era un rudo despiadado.
Luego de que no sucedió nada con la canción, pasaron los años y fue en 1983 cuando los hermanos Fernando y Raúl Patiño integrantes del Conjunto África le pidieron a Pedro Ocadiz temas musicales para interpretarlos en sus presentaciones.
El compositor le ofreció a los cantantes cuatro temas, de los cuales escogieron el de ‘Los luchadores’, canción que sí pegó con el Conjunto África.
De hecho, paradójicamente fue el tema de ‘Los luchadores’ el que catapultó al Conjunto África al estrellato musical.
Luis Martínez, pianista de la Sonora Veracruz, le hizo los arreglos musicales que la hacen escuchar hasta el día de hoy con un ritmo tropical.
En innegable que la canción no puede faltar en fiestas y reuniones sociales, en donde los intérpretes amenizan el momento con el tema que desde los primeros acordes invita a bailar a quienes lo escuchan.
La arena estaba de bote en bote, la gente loca de la emoción, en el ring luchaban los cuatro rudos, ídolos de la afición, escribió Pedro Ocadiz inspirado en una arena llena para ver a los máximos ídolos del momento.
¿Quién no ha ido a una arena, grande o pequeña, para ver a su luchador favorito y ponerse loco de emoción? Esos luchadores al que el aficionado eleva hasta el estatus de ídolo ya sean rudos o técnicos.
Sin duda los gladiadores que Ocadiz colocó en la canción hoy son leyendas y ocupan un apartado importante en la historia de la lucha libre nacional: El Santo, Blue Demon y El Cavernario Galindo.
El Santo es el máximo ídolo de nuestra lucha libre, seguido quizás por Blue Demon, ambos catapultados por sus películas el cine, sin embargo también estaban respaldado por sus conocimientos luchísticos y el arrastre que tenían con el aficionado. El Cavernario Galindo fue un rudo autentico, su único objetivo era acabar con el rival que tenía enfrente, ya fuera técnico o rudo.
Los tres también formaron parte del cine de luchadores, el cual increíblemente es un cine de culto en países europeos como España y Francia, y en nuestro país no le damos la importancia que debiera.
El Santo, El cavernario, Blue Demon y El Bulldog. El Santo, El Cavernario, Blue Demon y el Bulldog. Y la gente comenzaba a gritar, se sentía enardecida sin cesar, dice otro de los versos.
¿Qué aficionado de hueso colorado no va a la luchas y se enardece por que el rudo maltrata al técnico? ¿Quién no grita en apoyo o rechazo a un luchador sobre el cuadrilátero? Acudir a una función de lucha libre para apoyar al ídolo es sacar todo el estrés generado en la semana por el trabajo, la casa, el entorno y los problemas.
Gritar y apoyar al luchador preferido es emocionarse, apasionarse, es un momento de liberación, todo gracias a la bendita lucha libre.
Métele la Wilson, métele la Nelson, la quebradora y el tirabuzón. Quítale el candado, pícale los ojos, jálale los pelos, ¡sácalo del ring!, dice un verso más de la canción.
Al día de hoy al menos las llaves de la Wilson y la Nelson ya no se ven en los cuadriláteros mexicanos, salvo en contadas ocasiones y por aquellos luchadores que aún manejan la lucha a ras de lona como el Villano III, El Negro Navarro, Black Terry y Solar.
El popular tema de ‘Los luchadores’ es un referente de nuestra lucha libre y de ninguna manera pasa desapercibido para el fiel aficionado al arte del pancracio nacional.
Pedro Ocadíz, aún con vida, independientemente de todos los temas musicales que ha escrito, heredó a la lucha libre nacional lo que hoy es considerado un himno, nos legó la cumbia de ‘Los luchadores’.
Cortesía de: hidalgo.milenio.com y Cuachara Luchagor

 
CUMBIA DE LOS LUCHADORES

Respetable publico, lucharan dos de tres caídas
sin limite de tiempo
en esta esquina El Santo y Cavernario,
y en esta otra Blue Demon y el Bulldog

La arena estaba de bote en bote,
la gente loca de la emoción
en el ring luchaban los cuatro rudos
ídolos de los afición (2)

Coro
El Santo, el Cavernario, Blue Demon y el Bulldog,
El Santo, el Cavernario, Blue Demon y el Bulldog,
y la gente comenzaba a gritar,
se sentía enardecida sin cesar

Métele la Wilson, métele la Nelson,
la quebradora y el tirabuzón
Quítale el candado, pícale los ojos,
jálale los pelos , sácalo del ring (bis)

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