domingo, 23 de septiembre de 2012

El inolvidable Enmascarado de Plata está hoy de cumpleaños

El Santo, luchador, actor e ídolo

Tras la máscara Este domingo se cumplen 95 años del nacimiento de Rodolfo Guzmán Huerta, quien diera vida al héroe de la lucha libre mexicana

 Durante más de cuatro décadas su nombre se pronunció con respeto sobre el cuadrilátero. Solo escuchar El Santo hacía temblar a cualquier luchador.

La leyenda de “el Enmascarado de Plata” saltó del ring para llenar la televisión, las historietas y el cine a lo largo y ancho de América.
Detrás de esa máscara plateada se ocultaba Rodolfo Guzmán Huerta, luchador originario del estado de Hidalgo, que hoy estaría cumpliendo 95 años (murió en 1984).
Nacido el 23 de setiembre de 1917 en un hogar humilde, Rodolfo vivió una infancia cargada de limitaciones, que aumentaron con la mudanza de su familia al Distrito Federal. La necesidad lo llevó a ejercer oficios como carpintero, mecánico, pintor y constructor.
En 1935, con la idea de ganar “unos pesos”, subió a uno de los cuadriláteros de lucha libre que abundaban en el país, para pelear bajo el nombre de Rudy Guzmán.
“Él empezó a luchar sin máscara, pero hay un accidente en la familia y uno de mis tíos muere en el ring y mi abuela no quiere saber de luchadores. Entonces, para que su madre no sepa que él sigue luchando, mi papá se enmascara y pelea como el Hombre Rojo”, le contó el Hijo del Santo al diario Reforma.
El 26 de julio de 1942 adquirió el nombre de El Santo y arrastró su imagen de villano hasta 1963, cuando se convierte en un luchador técnico, del bando de los buenos.
Ahí terminó de afianzar una leyenda que había comenzado a gestarse en 1952, con la publicación de la historieta El enmascarado de plata, pero, sobre todo, en 1958, con su debut en la gran pantalla.
En el mundo del celuloide protagonizó 56 películas, en las que interpretaba a policías y agentes secretos que se enfrentaba a psicópatas, vampiros, momias, monstruos, científicos locos y extraterrestres.
Sus increíbles aventuras en el cine, le abrieron el camino a la gloria internacional, llevando su nombre y sus espectáculos a gran cantidad de países de América Latina, Europa y Asia.
En nuestro país se presentó una única vez, el 19 de febrero de 1968, durante una memorable velada en la que venció al Hacha Diabólica.
Adiós. En 1982, dos años antes de morir, El Santo se retiró de los cuadriláteros en una contienda contra el Huracán Ramírez, Gran Hamada, Leopardo Negro y el Charro de Jalisco, entre otros.
A inicios de 1984, como si vaticinara su propia muerte, El Santo participó en una mesa redonda del programa Contrapunto, conducido por el periodista Jacobo Zabludovsky. Ahí, ante las cámaras de Televisa, por primera vez en sus 44 años como luchador, el héroe se levantó la máscara y mostró el rostro de Rodolfo Guzmán.
El 5 de febrero de 1984, a las 9:40 p. m., Guzmán falleció víctima de un infarto en el hospital Mocel, de la Ciudad de México.
“Pedro Infante fue nuestro romántico enamorado, Cantinflas nuestro cómico, pero si buscas un héroe, no hay otro más que El Santo”, asegura el Hijo del Santo, menor de los 10 vástagos de Guzmán.
El Profesor fue enterrado con la máscara plateada sobre el rostro en Mausoleos del Ángel, donde miles de fans llegan a rendirle tributo. 

Cortesía de: www.nacion.com y Randall Corella V

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