martes, 4 de septiembre de 2012

Hace 30 años se realizaron las tres despedidas de El Santo








Primera caída:
El Palacio de los Deportes
Daba inicio el mes de febrero de 1982 y yo comenzaba mi carrera cinematográfica con la filmación de la cinta ‘Chanoc y El Hijo del Santo contra Los Vampiros Asesinos’, en donde mi padre hacía una actuación especial en una escena en la que me entregaba su máscara, escena que curiosamente fue la última de su vida. Mientras yo filmaba, él se presentaba en el Teatro Blanquita con sus actos de escapismo y preparaba sus despedidas. Su salud estaba mejorando paulatinamente.
El doctor Manuel Vaquero Sánchez, cardiólogo que lo atendía desde los 70 en su consultorio, ubicado en la calle de Mérida 119, ya le había comunicado que su corazón podría darle problemas debido a su gran tamaño, y el doctor Horacio Ramírez Mercado, responsible de los servicios medicos de la Comisión de Box y Lucha libre, coincidía con su colega; sin embargo, los electrocardiogramas que se le realizaban anualmente en ambas instituciones no detectaban problemas aparentes.
Mi padre decidió seguir las instrucciones de los médicos y disminuir su actividad luchística. Don Francisco Flores anunciaba la primera despedida el domingo 22 de agosto, en el Palacio de los Deportes, y entonces organizaron un gran cartel que sería el primero de tres. Aquella tarde el ‘coloso de bronce’ lucía a su máxima capacidad. Estaban en juego 24 máscaras y esa tarde caerían dos de ellas. En ese cartel participaban, por el bando técnico, El Santo y el Solitario, Huracán Ramírez y Dos Caras, Fishman y Mano Negra, Brazo de Oro y Brazo de Plata, Halcón 78 y Falcón, Kato Kung Kee y Kung Fu, Villano III y Rocambole, Villano I y Leopardo Negro, el Enfermero II y Flama Azul, Aníbal y Dr. Wagner, As Charro y Septiembre Negro, el Supremo y el Espectro II. En la lucha final, los Brazos de Oro y Plata vencieron en tres caídas a la pareja compuesta por el Enfermero II y Flama Azul.
Segunda caída:
La Arena México
Era un 5 de septiembre. El mariachi entonaba ‘El Rey’, los miles de asistentes coreaban
“Saaanto, Saaanto, Saaanto”. Mi padre venía cargado en hombros por los aficionados,
con un gesto de nostalgia, emoción y tristeza, saludando a su público. Al momento de su llegada al ring, las emotivas ‘Golondrinas’ lograron que a muchos se nos salieran lágrimas de emoción.
Era una gran fiesta para decir adiós al máximo ídolo de este deporte espectáculo, quien se despedía de la Arena México, 26 años después de haberla inaugurado, entonces en compañía del Médico Asesino, enfrentando a Blue Demon y Rolando Vera.
En esta ocasión se realizaba un Torneo de Parejas; caerían una máscara y una cabellera.
Los duetos fueron integrados por El Santo y Gran Hamada, Dos Caras y América Salvaje,
Canek y Flama Azul, Solar y Ricky Chosyu, Dr. Wagner y Lobo Rubio, Huracán Ramírez y Ringo Rigby, Villano I y Scorpio, Leopardo Negro y Ángel Blanco, Aníbal y Black Terry, Rocambole y Coloso Colosetti, Kiss y Enrique Vera, Charro de Jalisco y el Olímpico.
Dio inicio la batalla entre El Santo y Hamada contra Scorpio y el Villano I, quien atacó a El Santo sin piedad, mientras Scorpio se encargaba de someter a Gran Hamada; después de varios intentos, los técnicos lograban reaccionar y mi padre, recordando sus tiempos de rudo, pagando con la misma moneda a sus rivales.
Los contrastes de este bello deporte son insólitos. Eran las 18:20 horas cuando alcanzaban el triunfo Gran Hamada y El Santo, pero el Villano I, quien a pesar de ser derrotado no contuvo la emoción y cargó a El Santo en hombros minutos después de que lo había golpeado con furia, le había roto la máscara y había faltado al respeto. Pero ahora, el Villano lo abrazaba, llorando en el día de su despedida.
Tercera caída:
El Toreo de Cuatro Caminos
La función inició a las 12:00 horas, ante un lleno impresionante. Lobo Rubio y Black Terry eran derrotados por los Brazos de Oro y Plata, dando paso al Campeonato Mundial  Femenil UWA entre la Campeona Irma González y su retadora, Lola González, quien no alcanzó el triunfo. Aníbal, Scorpio y Kahos fueron superados por George Takano, Kiss y Enrique Vera, y en el turno Semifinal los mexicanos Baby Face, Canek y Fishman se imponían a los japoneses Gran Hamada, Ricky Chosyu y Kuniaky Kobayashi.
El ambiente al igual que en las anteriores despedidas era de fiesta. El reloj marcaba las
13:50 horas de aquel 12 de septiembre cuando apareció El Santo, acompañado por Huracán Ramírez, el Solitario y su eterno amigo y compañero Gory Guerrero. También estaban presentes otros de sus veteranos compañeros como Enrique Llanes, Kid Venegas, Pepe Mendieta, Adolfo Bonales y ‘Dientes’ Hernández, era el momento de rendirle un merecido y gran homenaje al festejado.
Entonces subí al ring y le coloque a mi padre su último cinturón, el que lo avalaba como el Rey Universal de la Lucha Libre, también subió doña Virginia Aguilera (la abuelita de la lucha libre) y entre trofeos, mariachis, aplausos, porras, llanto y el grito de “Santo, Santo, Santo”, el cual se confundía con las notas de ‘Las Golondrinas’, le decíamos adiós al legendario Enmascarado de Plata, quien esa tarde venció, con el apoyo de su equipo, a los sanguinarios rudos Perro Aguayo y los Misioneros de la Muerte, en dos caídas al hilo por la vía de la descalificación.
Un año después, en agosto de 1983, los doctores José A. Piza López y Carlos Guzmán García, del Hospital Mocel, sugirieron a mi padre colocarse un marcapasos, y seis meses después, mi padre se fue para siempre.
“Me voy triste, pero satisfecho de no haberlos defraudado jamás y de haberles entregado
durante 40 años lo mejor de mí. Siempre los llevaré en mi corazón”, El Santo.
Nos leemos la próxima semana para que hablemos sin máscaras.

 By El hijo del Santo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

PODCAST BAJO LAS CAPUCHAS