sábado, 29 de septiembre de 2012

La lucha y sus migraciones



Los inmigrantes siempre trasplantan a su nuevo hogar el idioma, las tradiciones y hasta las formas de entretenimiento del país de origen. Es el caso de la lucha libre, espectáculo identificado con la cultural popular mexicana y que cada día cobra más fuerza en este país como resultado de la inmigración. Esta noche se transmite el documental Tales of Masked Men, título que traducido al español es Historias de Hombres Enmascarados, del director angelino Carlos Avila. El documental narra los orígenes de la lucha libre en México, nos presenta algunos de sus personajes más famosos y ofrece un análisis de las características de este deporte-espectáculo. El primer dato interesante es que la lucha libre, por muy mexicana que la sintamos los mexicanos, no nació en nuestro país, sino que fue importada por un empresario desde los Estados Unidos. El primer espectáculo de lucha libre tuvo lugar en México hace 79 años y llegó en un momento en que la nación experimentaba grandes cambios culturales, sociales y políticos. Uno de ellos fue el crecimiento de las ciudades y de las clases urbano populares. Y ahí fue donde la lucha pegó. Una cosa que está clara es que en México, lucha libre es sinónimo de pueblo. Historias de Hombres Enmascarados también nos presenta al luchador más famoso; la figura que se convirtió en un ícono de la cultura popular: el Santo, el enmascarado de plata. Rodolfo Guzmán, el Santo, empezó su carrera peleando como rudo, para luego pasar al bando de los técnicos. Pero el Santo alcanzó su fama nacional e internacional gracias al cine, género en el protagonizó docenas de películas. Es éstas peleó contra extraterrestres, monstruos, científicos locos y otros engendros. Fue así como la lucha libre le dio a México su primer y más importante súper héroe. Le siguieron y acompañaron otros, como Blue Demon, Mil Máscaras y Huracán Ramírez, pero ninguno ha alcanzado la popularidad del enmascarado de plata. Hay gente a la que no le gusta la lucha libre y que la critica señalando que es una farsa. Lo que esa crítica no capta es que la lucha es ante todo un espectáculo donde se recrea el orden moral del universo: el conflicto entre el bien y el mal. Es por eso que en la lucha libre hay una clara división entre técnicos y rudos, es decir, entre los buenos y los malos. Como bien lo explica el documental, esa gran narrativa se cuenta de una forma melodramática. Por eso los luchadores no sólo luchan, sino que gritan, se duelen, increpan al público, le pegan al réferi, se tiran del ring y pelean entre los espectadores. Además, la interacción con el público es clave: hombres, mujeres y niños le gritan de todo a los luchadores y éstos se la devuelven. El documental pasa hoy por PBS (y su repetidora local SoCal) a las 10 de la noche en la series Voces, dedicada a celebrar el mes de la hispanidad. Será ¡a dos de tres caídas, sin límite de tiempo! El autor es director de Estudos Mexicanos de la UCLA

Cortesía de:  www.hoylosangeles.com y Ruben.Hernandez

No hay comentarios:

Publicar un comentario

PODCAST BAJO LAS CAPUCHAS