viernes, 12 de octubre de 2012

Lucha Libre mexicana, un legado deportivo al mundo





La Lucha Libre Mexicana ha traspasado fronteras culturales en gran medida a la espectacularidad de los luchadores que han salido al extranjero a tener combates de corte internacional en países como: Japón, Estados Unidos, España, Alemania, Inglaterra y Puerto Rico entre otros, en donde se han ganado el respeto y reconocimiento como leyendas y figuras mundiales, y han logrado poner el nombre de nuestro país muy en alto.
La lucha libre mexicana es una mezcla de deporte, colorido, tradición y secuencias teatrales. Es un deporte-espectáculo tan popular como el futbol, caracterizada por sus estilos de sumisiones rápidas y acrobacias elevadas, así como peligrosos saltos fuera del ring; gran parte de estos movimientos han sido adoptados fuera del país.
La lucha libre mexicana es única, con su estilo de llaveo a ras de lona y acrobacias aéreas. Se llama lucha libre mexicana por las particularidades en la técnica luchística, acrobacias, reglas y folclor propio del luchador que le da una característica muy especial de autenticidad con respecto a la lucha de otros países.
De la lucha libre mexicana han surgido personajes míticos de la cultura popular, como: El Santo, Blue Demon o Mil Máscaras.
La lucha libre mexicana es muy popular también en Japón, donde fue exportada por luchadores como Último Dragón, The Great Sasukey Super Delfín, quienes crearon una fusión de la lucha libre mexicana y la oriental.
Hace unos años se consideraba a la lucha libre como una diversión para la gente de clase obrera, de pocos recursos, gente que se divertía aventándoles líquidos y groserías a los luchadores rudos y técnicos, como una forma de desahogar su sentir, a los gladiadores que simple y sencillamente representan la mitológica lucha entre el bien y el mal.
La historia de la lucha libre en México se remonta al año 1863, se dice que fue introducida durante la intervención francesa. En 1910 el italiano Giovanni Relesevitch ingresa al país con una compañía teatral. Al mismo tiempo, Antonio Fournier trae el teatro Colón, a cuyas filas pertenecen tal vez los primeros luchadores como: Conde Koma y Nabutaka. El enfrentamiento entre las dos empresas causó revuelo entre la población, generándole un jugoso negocio, naciendo así las rivalidades y el espectáculo para el aficionado mexicano de la lucha.
Algunos luchadores han trasladado su fama del ring para trabajar también en el cine, teniendo gran éxito luchadores como: el Santo, Blue Demon, Huracán Ramírez, Mil Máscaras entre otros.
El símbolo de la máscara es una clara muestra de la idiosincrasia del luchador mexicano, pues son parte esencial en la creación de una personalidad que le da colorido e ilusión a los fanáticos, pero a su vez les confiere un sentido único, una intencionalidad, rodeando al luchador de un halo de misterio y fantasía, muy diferente al de las revistas de superhéroes.
Las máscaras son el bien más preciado que puede tener un luchador mexicano y no hay mayor deshonra que perderla en una lucha de máscara contra máscara.
Cuando un luchador ha alcanzado el éxito es común que su descendencia quiera seguir con la tradición luchística que deja su padre.

Cortesía de: deportes.terra.com.mx

1 comentario:

  1. Pues muchos luchadores se olvidan del honor al perder una o màs veces la màscara, Ultramàn solo por dar un ejemplo. No hay luchador que aguante un cañonazo de...¿cuànto les daràn por perder la màscara?

    enfermero_ramirez

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