viernes, 26 de octubre de 2012

Quiero ver sangre (Segunda parte)

Investigadores recopilan la historia de la participación de los personajes de la lucha libre en el cine mexicano

CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 26, 2012.- Quizá los más jóvenes no lo saben, pero hubo una época en México que tuvo a sus héroes de carne y hueso. Protagonistas de épicas batallas en el cine de luchadores, un género cinematográfico que se hizo sobre las rodillas y con apenas tres pesos, pero que le dio mucho más al cine mexicano de lo que el cine mexicano le ha reconocido a este género.
"Al cine de luchadores se le entierra, cada 10 o cada 5 años hay alguien que dijo esta fue la última película de luchadores, difícilmente se van a poder hacer, siempre hay algo así. Cada año tú ves el catálogo de los cortometrajes de las escuelas de cine y siempre alguien se mete con la lucha libre en algún momento", dijo Raúl Criollo, coautor del libro Quiero ver sangre.
Aunque anunciaron su muerte prematura este género cinematográfico se niega a morir y por si faltara poco los periodistas Raúl Criollo, José Xavier Navar y Rafael Aviña se han empeñado en resucitarlo a la menor provocación.
"Sufrimos mucho, luchamos contra muchas cosas. Hubiéramos querido que estuviera el Santo y Blue Demon para ayudarnos", señaló José  Xavier Navar, coautor del libro Quiero ver sangre.
El resultado Quiero ver sangre, un libro editado por la UNAM, que reivindica, máscara contra cabellera, la historia ilustrada del cine de luchadores.
"Es un rescate emocional de esa nostalgia, es un poner al día este cine, es una guía roji actualizada del género, porque donde tú lo abres puedes obtener información y puedes saber el paradero de cualquier película. Todo viene ahí, porque tuvo un anclaje con el propio género, entonces era lo que le faltaba al cine mexicano, o sea que le dieran su lugar, no como subgénero, como género al ?Cine de Luchadores", porque digan lo que digan, a través del tiempo se ha mantenido.
El Cine de Luchadores es un género cinematográfico de bajísimo presupuesto que solo buscaba entretener, por eso forma parte de nuestros placeres culposos. Así que relájese, acomódese en la butaca y disfrute.
El cine de luchadores rayaba en el absurdo, sin proponérselo era vanguardista por falta de presupuesto, pero también era popular, muy taquillero, pero sobre todas las cosas era divertido,  aunque haya críticos de cine que se lo tomaran en serio.
"Tienes que entrarle a un canal de humor para divertirte y seguir una serie de reglas no, sino no te va a gustar, pero es muy divertido, señaló José Xavier Navar", coautor del libro Quiero ver sangre.
El Cine de Luchadores tuvo su propia mitología, con todo y sus diosas.
"Al cabo del tiempo yo le he dado gracias a Dios de haber hecho estas películas donde fui reconocida en casi todo el mundo porque las películas que hice con el Santo, con Tinieblas, con el Mil Máscaras fueron películas que las vio todo el mundo, era increíble los mercados que se abrieron gracias a estas películas", comentó la actriz Lorena Velázquez.
El Cine de Luchadores nos regaló una verdadera galería de monstruos que rayaban en el absurdo,  pero eran nuestros.
"Nadie tiene más encarnaciones de Frankestain, de Drácula, de la momia que el cine de luchadores. A lo mejor en la premura en cómo eran filmados o cómo eran utilizados, la economía del tiempo en el estudio o en la cantidad de rollos, pues eso daba origen a muchas cosas muy divertidas que siguen siendo un encanto muy especial que tiene el cine de luchadores", apuntó José Xavier Navar, coautor del libro Quiero ver Sangre.
El Cine de Luchadores tuvo su propia narrativa, las voces de los protagonistas, los luchadores, eran dobladas y los efectos especiales eran casi surrealistas.
"Es increíble porque resulta que Reynaldo Fuentes Portillo, un técnico conocido en los Churubusco que trabajó en muchas películas del cine nacional, él hace el fecho de todos los monstruos y escuchas todos los tracks. Llegamos hasta ese punto de escuchar las grabaciones originales", comentó Raúl Criollo, coautor del libro Quiero ver sangre.
Todo o casi todo lo que merece ser contado del Cine de Luchadores ha quedado registrado en Quiero ver sangre.
"Abrimos sobres que no se habían abierto en 30 o 40 años de la filmoteca y de ahí sacamos fotografías que se están publicando por primera vez", explica Raúl Criollo.
Quiero ver sangre es el resultado de años de investigación contenidos en 318 páginas escritas con inteligencia y humor con más de 900 imágenes, muchas de ellas inéditas, registros, fichas cinematográficas y entrevistas, entre las que destaca la realizada por José Xavier Navar al mítico Enmascarado de Plata.
"Tú puedes abrir el libro en la página que sea  y encontrarte con una ficha y leer esa ficha o buscar la película que te interesa y ver esa ficha. Lo buscamos hacer así como episodios para que le gente pudiera acceder a un material y encontrarlo,  o mirar del arte de las películas como Santo en el Museo de Cera", aseveró Criollo.
Este sábado Quiero ver sangre será presentado en el Museo Estanquillo de la Ciudad de México.  Ya habrá tiempo de saber después de la fiesta y con la resaca a cuestas, quién perdió la máscara y quién la cabellera.

Cortesía de: Alberto Tinoco | Fuente: Noticieros Televisa

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