jueves, 15 de noviembre de 2012

Siete años sin Eddie Guerrero

Primera caída: La triste noticia
Eran las 9 de la mañana del 14 de noviembre del año 2005, cuando sonó mi teléfono celular y al contestar escuché la voz de Cassandro quien, agitadamente, me preguntó si ya sabía lo de Eddie Guerrero. “¡No!, ¿qué le paso?”, le respondí preocupado. Cassandro, con la voz entrecortada, me dio la triste noticia de que Eddie había muerto el día anterior.
¡No lo podía creer! Le di las gracias a mi compañero por avisarme y enseguida entré a la página oficial de la WWE y había un sinnúmero de mensajes y condolencias de sus compañeros y de la empresa. Así confirmé la triste noticia. Entonces se lo comuniqué a mi esposa y lloré como si hubiera muerto un hermano mío.
Llegó a mi mente la enorme sonrisa de Love Machine, a quien imaginé abriendo sus brazos, dándole la bienvenida a su gran amigo y compañero.
Arthur Barr había muerto en su hogar, en Springfield, Oregon, a consecuencia de un derrame cerebral nueve años antes, en 1994, curiosamente también en el mes de noviembre, el día 23, esto 17 días después de que ambos luchadores perdieran las cabelleras ante Octagón y El Hijo del Santo, el 6 de noviembre.
Ambos nacieron en EU (porque los otros hijos de Gory nacieron en México) y en el mes de octubre: Arthur lo hizo el 8 de 1966, y Eddie, el día 9 de 1967. Eran como hermanos y al imaginarlos nuevamente juntos, me reconforté un poco.
Segunda caída: Sus inicios
Eddie tenía un enorme ángel y lo demostró en su debut en la Arena México, en donde formamos pareja por primera vez apadrinados por el gran Gory Guerrero, mejor amigo y compañero de mi padre El Santo, con quien hiciera la famosa ‘La Pareja Atómica’.
Esa noche, rendimos un tributo a ellos al presentarnos como ‘La Nueva Pareja Atómica’, y nos hicimos buenos amigos. Descubrí en él a un joven tímido y sumamente educado; esa amistad fue algo natural, ya que la traíamos en la sangre al igual que el amor, el respeto y la afición por la lucha libre, gran herencia de nuestros padres.
Eddie vivió una infancia maravillosa, lo que más disfrutaba era luchar con su padre y con sus hermanos sobre el ring que Gory tenía en el patio trasero de su casa.
Al paso del tiempo, se convirtió en un excelente luchador y puedo decir que el más completo y carismático de los hermanos Guerrero. Mientras vivió en México, estuvimos muy cerca, después él decidió cambiar al bando rudo y eso nos alejó, pero cuando sientes verdadero amor por un amigo, estás con él en las buenas y en las malas, y años después de su salida de Triple A, vivió una etapa muy difícil en Estados Unidos y traté de ayudarlo, consiguiéndole trabajo aquí en México, pues había pocas oportunidades para él, ya que el CMLL no le perdonó el hecho de desenmascararse públicamente cuando lo taparon como Máscara Mágica.
Sin embargo, jamás perdió la fe y luchó en diferentes empresas de Japón y de EU, hasta que llegó a la WWE, donde tapó muchas bocas y se convirtió en campeón, pero el éxito también le cobró una cuota y Eddie pasó duros momentos en su vida personal al tener problemas de adicciones.
Afortunadamente, se dio cuenta de que la vida le daba una nueva oportunidad de vivir después de sufrir un aparatoso accidente automovilístico en 1999, donde casi pierde la vida.
Tercera caída: Su muerte
A pesar de las graves lesiones ocasionadas por este accidente, volvió a luchar, se reencontró con su familia y disfrutó por un tiempo de la paz y la armonía interior, pero los fuertes dolores, esto dicho por el mismo Eddie, lo orillaron a consumir fuertes dosis de medicamentos y, por ello, sufrió dos sobredosis en el lapso de un mes, lo que le causó serios problemas familiares y en el trabajo.
Pasó dos años sumamente difíciles hasta que se rehabilitó y obtuvo una segunda oportunidad al volver a vivir con su familia y trabajar de nuevo en WWE. Todo marchaba bien, pero el destino para él sería otro.
El 13 de noviembre de 2005, Eddie y Chavo Guerrero Jr. estaban hospedados en el Hotel Marriott de Minneapolis, Minnesota, y habían quedado de verse en el lobby del hotel por la mañana, pero al ver que Eddie no bajaba, Chavo marcó por teléfono a su habitación sin encontrar respuesta. Esperó unos minutos más y volvió a llamar, pero Eddie no contestó, así que subió y llamó a su puerta, pero no obtuvo respuesta.
Bajó a la recepción del hotel y preguntó si su tío había salido del hotel, pero nadie lo había visto salir y no estaba su llave. Chavito pidió a los encargados de seguridad abrir la habitación. El personal del hotel accedió y al entrar vieron el cuerpo de Eddie tirado en el suelo del baño ya sin vida.
La noticia consternó a todos los que lo quisimos y fue una profunda pena a doña Herlinda (su mamá), a sus hermanos: Mary, Chavo, Mando, Héctor y Linda, así como a sus pequeñas hijas y su esposa Vicky.
Sus compañeros de WWE también sintieron su muerte a pesar de haberlo tratado poco tiempo; sin embargo, jamás sintieron el dolor de Chris Benoit, Dean Malenko, Rey Misterio Jr. y Chavito Guerrero, quienes no se separaban de él, pues cuando se tiene tanta actividad luchística, regularmente convivimos y pasamos más tiempo con nuestros compañeros que con la familia.
No sé por qué Eddie estaba sufriendo tanto, tenía todo para ser feliz. Me queda claro que va más allá de la voluntad propia.
“Si alguien tiene problemas con las mismas situaciones que yo he vivido, hay esperanza porque yo fui ayudado por Dios” ¡Viva la Raza!.. ¡Viva Eduardo Gory Guerrero!. Nos leemos la próxima semana para que hablemos sin máscaras.

By El hijo del Santo

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