miércoles, 3 de abril de 2013

Marzo, un mes fructífero para El Santo y para mí



Primera caída:
Los primeros triunfos de El Santo en marzo
Estimados amigos de RÉCORD, en cualquier lugar en donde se encuentren ahora, deseo que estén pasando en compañía de sus seres queridos unos días de reflexión y descanso en estas vacaciones de Semana Santa. Yo decidí quedarme en la Ciudad de México. Sinceramente, no gusta salir en estas fechas y prefiero disfrutar la paz, el poco tráfico y la tranquilidad del Distrito Federal; y ahora que estoy en casa, me puse a revisar algo de la historia de mi padre y de la mía, y vi en nuestro RÉCORD lo importante que ha sido para nosotros el mes de marzo. Compartiré con ustedes algunos importantes acontecimientos de ambas carreras, y empezaré con mi padre, cuando el 19 de marzo de 1943 se convierte en doble campeón nacional, al conquistar el Campeonato Nacional Medio ante ‘Murciélago’ Velázquez. El Santo fue el primer campeón enmascarado. El 1 de marzo de 1946, El Santo derrota nuevamente a ‘Murciélago’ Velázquez en la primera ronda de la eliminatoria por el campeonato mundial Welter. El 8 de marzo, El Santo derrota a Jack O’Brien y continúa en la eliminatoria; y el 15 de marzo, mi padre vence a Pete Pancoff y se convierte en Campeón Mundial Welter de la NWA, en una lucha memorable, realizada en la Arena Coliseo del Distrito Federal, teniendo como réferi a Jesús Lomelí.
El viernes 13 de marzo de 1953, en un relevo catalogado en ese momento como ‘el Relevo del Siglo’, El Santo y Gori Guerrero se enfrentaron en una histórica lucha en la Coliseo ante Black Shadow y Blue Demon, frente a 10 mil personas. La Pareja Atómica subió al ring con chamarras iguales y también con el instinto salvaje; vencieron en tres estupendas caídas a los Hermanos Shadow.

Segunda caída:
Marzo, fructífero también para mí
En lo que a mi carrera se refiere, marzo también ha sido importante. Recuerdo que la quinta máscara que gané fue la de un modesto, pero buen luchador, de nombre Diluvio, con quien jamás me había enfrentado. Este fue uno de los días más difíciles en mi carrera, porque me llevé una sorpresa. Yo tenía la fecha para presentarme en Texcoco, el día 23 de marzo de 1985, en un local conocido como La Astro Pista Texcoco, bajo la promoción del doctor Rafael Olivera Figueroa; pero jamás me imaginé que estaría programado en una lucha de apuesta de Máscara contra Máscara contra El Diluvio. Así que al llegar, lo primero que hice fue reclamar al promotor su atrevimiento de anunciar esta lucha sin consultarme, y su argumento fue que quería darle una oportunidad a su muchacho.
Carlitos Suárez, mi entonces representante, me dijo firmemente que no aceptara la lucha, incluso me sugirió que nos fuéramos de ahí, ¡pero, qué culpa tiene la gente que había abarrotado el local!, le dije con más serenidad. Me fui a mi auto y ahí imaginé lo que me diría mi padre en esos difíciles momentos, y después de una larga reflexión, decidí aceptar la lucha y enfrentar a Diluvio; mi profesionalismo estaba ante todo.
Fue una lucha difícil, porque no conocía a mi rival, quien, en muchos momentos, me puso en aprietos durante el combate. Sin embargo, pienso que sólo enfrentar la imagen del Santo, representada por mí en ese momento, lo intimidaba. Tomé fuerza y gracias al apoyo del público, que no dejaba de corear el grito de “Santo, Santo, Santo”, logré derrotarlo y demostrarme a mí mismo que a los obstáculos no hay que darles la vuelta, hay que enfrentarlos. La noticia del éxito económico y deportivo de esa noche en Texcoco llegó a oídos de muchos promotores, y el de la Arena Apatlaco, Raúl Reyes, me llamó enseguida para proponerme exponer mi máscara la siguiente semana, contra El Cosmonauta, con quien ya tenía rivalidad. Carlitos Suárez dijo que eso era una locura, pero yo acepté, y le pedí a mi representante y amigo que confiara en mí.

Tercera caída:
Más triunfos en marzo
Una semana después, el 30 de marzo, desenmascaré al Cosmonauta en la Arena Nueva Apatlaco, y así fui logrando ganarme un lugar en este bello deporte, enfrentando reto tras reto. El 9 de marzo de 1986, en el Auditorio Josué Neri Santos, de Ciudad Juárez, dejé sin cabellera a mi gran rival, Aristóteles I, a quien había desenmascarado un año antes. El 9 de marzo de 1987 rapé, en la Cancha Ferrocarrilera, de Irapuato, a Black Terry. El 18 de marzo de 1987, en la Arena Coliseo de Acapulco, en un triangular de máscaras y cabelleras ante El Dandy y Aristóteles I, les gané una caída a cada uno y salvé mi incógnita; y el Dandy rapó a Aristóteles. El 19 de marzo de 1989 desenmascaré a La Momia, en Puerto Escondido, Oaxaca.
Formando una pareja increíble con mi eterno rival, el Negro Casas, el 19 de marzo de 1999 logramos derrotar, en una emocionante y cruenta batalla, a Scorpio Jr. y Bestia Salvaje, dejándolos sin máscara y sin cabellera, respectivamente. En otro inolvidable encuentro, obtuve mi máscara número 36. Esto sucedió el 1 de marzo del 2001, en la Arena Naucalpan, cuando desenmascaré a Dr. Cerebro.
Cómo no mencionar lo sucedido el 31 de marzo del 2012, en el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera, en el llamado Triangular de la Muerte de ‘Todo X el Todo’, ante el Hijo del Solitario y Ángel Blanco Jr., cuando éste perdió la máscara. Y para cerrar con broche de oro, mi primera defensa del campeonato verde y oro del CMB, el pasado 23 de marzo, ante Oliver John.

El significado de marzo se deriva de Mars, el nombre en latín de Marte, pero para mí, marzo significa triunfo y más, porque un 28 del mismo mes tienen en sus manos éste, el más importante periódico, diario deportivo RÉCORD. Sólo quiero agregar que próximamente estaré, seguramente, exponiendo mi preciada máscara una vez más, y dependiendo del resultado podría significar ¡mi retirada de los cuadriláteros! Nos leemos la próxima semana, para que hablemos sin máscaras.

By El hijo del Santo

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