domingo, 24 de noviembre de 2013

El mercadeo salta desde las cuerdas

Si la historia de los santos y la fascinación por ellos están llenas de reliquias, las de los ídolos del entretenimiento se completa con la mercadería. Cada fan busca tener un accesorio que lo acerque a su referente, lo identifique frente a la comunidad y cree en él una ilusión de pertenencia.

El fenómeno se ha visto reproducido desde el cine, la música y la televisión, multiplicando la vestimenta alusiva a sus personajes en numerosas mercancías, vistosas y excesivas, como es lo propio de la cultura pop. Un caso, emblemático con respecto a sus pares, es el que se desprende desde el cuadrilátero de la lucha libre.

Desde la WWE (World Wrestling Entertainment), pasando por el Consejo Oficial de la Lucha Libre Mexicana, hasta los combates del cach-as-cas-cán nacional y los héroes de WAR, la cantidad de productos que se ofertan es equivalente a la fidelidad de sus seguidores. Camisetas con las imágenes de los favoritos, figuras de acción y articuladas para imitar las llaves, candados y saltos, cinturones de campeonatos, y demás accesorios se exhiben en las vitrinas en espera del fanático que los lleve para sumarlos en su colección.

No es algo nuevo; primero porque las federaciones de lucha ya tienen por lo menos 60 años de existencia; segundo porque la reproducción en objetos de los héroes de los combates puede remontarse hasta épocas clásicas, con las vasijas decoradas con imágenes de la lucha grecorromana. Pero la mercadotecnia actual ha multiplicado los números y las formas del 'showbizz'.

Si de conservar artículos que empaten al seguidor latinoamericano con su ídolo sobre el ring se trata, el referente más grande es El Santo. El luchador mexicano, cuyos bienes más preciados eran su honor y su máscara, ha pervivido en el tiempo por labor del cine y el cómic; pero también porque su preciado accesorio plateado se ha multiplicado en objetos de consumo y colección.

Ya el cronista de México, Carlos Monsiváis, lo empataba con las aspiraciones de la clase popular de su país, a la vez que elogiaba las cualidades de la Arena México, como símbolo de identidad y recordaba cómo en aeropuertos y mercados El Santo -o partes de él- estaban a la venta. 

Y lo mismo ha sucedido con otros luchadores Hulk Hoga
n, Blue Demon, Huracán Ramirez, The Undertaker, Rey Mysterio, The Rock, por citar algunos. Cuya musculatura y personalidad sobre el ring se han consolidado con la mercadotecnia.



Cortesía: http: www.elcomercio.com y EditorFlavio Paredes Cruz.



Si la historia de los santos y la fascinación por ellos están llenas de reliquias, las de los ídolos del entretenimiento se completa con la mercadería. Cada fan busca tener un accesorio que lo acerque a su referente, lo identifique frente a la comunidad y cree en él una ilusión de pertenencia. El fenómeno se ha visto reproducido desde el cine, la música y la televisión, multiplicando la vestimenta alusiva a sus personajes en numerosas mercancías, vistosas y excesivas, como es lo propio de la cultura pop. Un caso, emblemático con respecto a sus pares, es el que se desprende desde el cuadrilátero de la lucha libre. Desde la WWE (World Wrestling Entertainment), pasando por el Consejo Oficial de la Lucha Libre Mexicana, hasta los combates del cachascán nacional y los héroes de WAR, la cantidad de productos que se ofertan es equivalente a la fidelidad de sus seguidores. Camisetas con las imágenes de los favoritos, figuras de acción y articuladas para imitar las llaves, candados y saltos, cinturones de campeonatos, y demás accesorios se exhiben en las vitrinas en espera del fanático que los lleve para sumarlos en su colección. No es algo nuevo; primero porque las federaciones de lucha ya tienen por lo menos 60 años de existencia; segundo porque la reproducción en objetos de los héroes de los combates puede remontarse hasta épocas clásicas, con las vasijas decoradas con imágenes de la lucha grecorromana. Pero la mercadotecnia actual ha multiplicado los números y las formas del 'showbizz'. Si de conservar artículos que empaten al seguidor latinoamericano con su ídolo sobre el ring se trata, el referente más grande es El Santo. El luchador mexicano, cuyos bienes más preciados eran su honor y su máscara, ha pervivido en el tiempo por labor del cine y el cómic; pero también porque su preciado accesorio plateado se ha multiplicado en objetos de consumo y colección. Ya el cronista de México, Carlos Monsiváis, lo empataba con las aspiraciones de la clase popular de su país, a la vez que elogiaba las cualidades de la Arena México, como símbolo de identidad y recordaba cómo en aeropuertos y mercados El Santo -o partes de él- estaban a la venta. Y lo mismo ha sucedido con otros luchadores Hulk Hogan, Blue Demon, Huracán Ramirez, The Undertaker, Rey Mysterio, The Rock, por sitar algunos. Cuya musculatura y personalidad sobre el ring se han consolidado con la mercadotecnia.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/entretenimiento/LuchaLibre-objetos-consumo-mercaderia-mercadotecnia-coleccion-ElSanto_0_1034896554.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com
Si la historia de los santos y la fascinación por ellos están llenas de reliquias, las de los ídolos del entretenimiento se completa con la mercadería. Cada fan busca tener un accesorio que lo acerque a su referente, lo identifique frente a la comunidad y cree en él una ilusión de pertenencia. El fenómeno se ha visto reproducido desde el cine, la música y la televisión, multiplicando la vestimenta alusiva a sus personajes en numerosas mercancías, vistosas y excesivas, como es lo propio de la cultura pop. Un caso, emblemático con respecto a sus pares, es el que se desprende desde el cuadrilátero de la lucha libre. Desde la WWE (World Wrestling Entertainment), pasando por el Consejo Oficial de la Lucha Libre Mexicana, hasta los combates del cachascán nacional y los héroes de WAR, la cantidad de productos que se ofertan es equivalente a la fidelidad de sus seguidores. Camisetas con las imágenes de los favoritos, figuras de acción y articuladas para imitar las llaves, candados y saltos, cinturones de campeonatos, y demás accesorios se exhiben en las vitrinas en espera del fanático que los lleve para sumarlos en su colección. No es algo nuevo; primero porque las federaciones de lucha ya tienen por lo menos 60 años de existencia; segundo porque la reproducción en objetos de los héroes de los combates puede remontarse hasta épocas clásicas, con las vasijas decoradas con imágenes de la lucha grecorromana. Pero la mercadotecnia actual ha multiplicado los números y las formas del 'showbizz'. Si de conservar artículos que empaten al seguidor latinoamericano con su ídolo sobre el ring se trata, el referente más grande es El Santo. El luchador mexicano, cuyos bienes más preciados eran su honor y su máscara, ha pervivido en el tiempo por labor del cine y el cómic; pero también porque su preciado accesorio plateado se ha multiplicado en objetos de consumo y colección. Ya el cronista de México, Carlos Monsiváis, lo empataba con las aspiraciones de la clase popular de su país, a la vez que elogiaba las cualidades de la Arena México, como símbolo de identidad y recordaba cómo en aeropuertos y mercados El Santo -o partes de él- estaban a la venta. Y lo mismo ha sucedido con otros luchadores Hulk Hogan, Blue Demon, Huracán Ramirez, The Undertaker, Rey Mysterio, The Rock, por sitar algunos. Cuya musculatura y personalidad sobre el ring se han consolidado con la mercadotecnia.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/entretenimiento/LuchaLibre-objetos-consumo-mercaderia-mercadotecnia-coleccion-ElSanto_0_1034896554.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

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