viernes, 18 de abril de 2014

Dick Ángelo





Primera caída: Dick Ángelo y Gory Casanova

Esta gran pareja de luchadores no sólo me causaban pavor sobre los cuadriláteros, también me intimidaban cuando los veía vestidos de civil. Eran gente buena, pero su personalidad en el ring era impactante y más para un niño de 10 años.

Eran alegres, buenos compañeros, grandes amigos abajo del ring y, regularmente, andaban juntos de un lado para otro. Recuerdo muy bien cómo fue que los descubrí, una vez que visitaron mi casa; esa mañana tocaron el timbre y cuando pregunté quién era, se escuchó una voz ronca que dijo: "soy Donaciano Padilla y le traigo un encargo al profesor". "¿Dona...quién?", volví a preguntar.

"¡Dígale al 'Profe' que soy Casanova!" Me quedé en silencio repitiendo ese nombre. "¿Casanova?", el único personaje que conocía bajo ese nombre era un luchador rudo y de enorme cabellera que, además, era rival de mi padre. Entonces, mi papá me pidió que los invitara a pasar y cuando abrí la puerta vi a dos hombres con "cara de pocos amigos" que esperaban recargados en un auto.

Me llamó la atención ver que ambos llevaban una boina tipo español y por debajo de éstas, se les asomaban sendas cicatrices en la frente. Cuando me di cuenta, ya estaban adentro y los llevé hasta el recibidor. Los invité a sentarse y les dije que mi papá no tardaba en bajar.

Entonces, el más alto se quitó la boina y sacudió su cabeza apareciendo una rubia y larga cabellera que caía sobre sus hombros. El otro señor sólo reía moviendo la cabeza. Yo en ese momento los reconocí y subí las escaleras lo más rápido que mis piernas me lo permitieron. Con el corazón latiendo velozmente y sumamente nervioso le dije a mi papá: "¿Quién crees que te está esperando abajo? ¡Gory Casanova y Dick Ángelo!"

¡Yo no lo podía creer! Este par de luchadores eran para mí los más odiados rivales de mi padre. La primera vez que vi luchar a El Santo en la Plaza de Toros el Cortijo, se enfrentó a ellos y lo golpearon hasta que se cansaron.

¿Cómo olvidarlos si eran unos desalmados? ¿Qué hacían en mi casa? Después de algunos minutos, mi padre bajó y los saludó amablemente. Yo permanecí arriba, ya no me quería acercar a ellos y pensé: "¿Qué tal que se empiezan a pelear y yo que hago?", así que me quedé observándolos desde las escaleras.

Estaban platicando, pero no lograba escuchar lo que decían. La muchacha que trabajaba en mi casa les llevó dos vasos con agua y después de 15 minutos, Gory Casanova entregó un fajo de billetes a mi padre, se dieron la mano y salieron los tres hacia la puerta. Cuando bajé, mi papá ya venía caminando por el patio, contando el dinero y fue cuando lo interrogué. "¿Qué querían esos señores? ¿Por qué te dieron dinero?" No lograba entender cómo siendo enemigos en el ring se daban la mano.

Entonces, él me tomó por el cuello y me hizo caminar a su lado a la vez y me explicó. "Mira mi hijito, Gory Casanova y Dick Ángelo son mis rivales en el ring, pero fuera de él, son mis compañeros de profesión y aunque no son mis amigos, nos hablamos bien. ¿Me entiendes?"

Como todos los niños, mi curiosidad no terminó ahí y entonces le cuestioné por qué le habían dado dinero. Mi padre, con la misma serenidad, me contestó que Gory Casanova estaba llevando luchadores a Guatemala y era socio del promotor y ese dinero era para sus gastos de avión y parte de su pago.

Segunda caída: Los 'chicos de las chicas'

Así se les llamaba a los luchadores chicos que trabajaban en las arenas chicas. Dick Ángelo era uno de ellos, aunque eso no le quitaba la rivalidad con mi padre. Él y Gory Casanova eran parte de un grupo de luchadores que tenían su campo de acción en las llamadas 'arenas chicas' como El Cortijo, la López Mateos, la Bravo, la KO Algusto, la Arena Xochimilco y la Plaza de toros La Aurora, entre muchas más.

Al Santo le gustaba trabajar con ellos y regularmente los invitaba a participar en sus películas, así como en las funciones de lucha que organizaba la entonces 'Fraternidad de El Santo' con el apoyo de Rafael Barradas Osorio y el profesor Rojas.

Es por esa razón por la cual los empecé a conocer y encariñarme con ellos, pues entendí que luchar contra mi padre era parte de su trabajo, pero fuera edad, me daba cuenta cómo lo respetaban y querían, porque sabían que con el 'Profe' tenían trabajo y buena paga.

Así, con el paso de los años, Gory Casanova, Dick Ángelo, Goliath Ayala, El Greco y don Ismael Ramírez se fueron convirtiendo también en parte de mi vida. Me saludaban con cariño cuando iba a las luchas a ver a mi padre y empecé a comprender el significado de las palabras compañerismo, profesionalismo y lealtad, conceptos muy difíciles de olvidar.

Cuando inicié mi carrera luchística, muchos de ellos se sentían orgullosos de mí, todavía tuve la oportunidad de compartir un cuadrilátero con algunos y con los años, mi cariño y respeto hacia esos grandes luchadores se acrecentó, ¿Y cómo no? Si crecí conviviendo con ellos.

Muchos, afortunadamente, aún viven, pero otros, ya se nos han adelantado y precisamente el pasado viernes 11 de abril falleció, a los 86 años, mi admirado y querido Luis Ortiz Mejía Dick Ángelo, a consecuencia de un infarto al miocardio.

Tercera caída: Una carrera llena de satisfacciones

Don Luis Ortiz Mejia, también conocido como Ruddy García o Dick Angelo, nació el 1 de agosto de 1928. Sus maestros fueron el profesor Gonzalo Avendaño y el Diablo Velasco. Su debut fue en 1950 como 'El Tercer Hombre', pero no trascendió, así que en 1952 continuó su carrera, ahora como Rudy García, y uno de sus primeros rivales fue Estrella Blanca a quien poco después desenmascaró.

Su debut como luchador enmascarado fue en una lucha estelar en la Arena Coliseo de Guadalajara el 3 de abril de 1964 contra Rolando Vera. Tuvo una fructífera carrera luchística llena de rivalidades.

Ángelo fue el vencedor de batallas campales y 1965 fue un gran año para él al lograr triunfos en sangrientas batallas ante Rudy Palma, en la Coliseo de Acapulco, para después debutar en la Coliseo del Distrito Federal donde desenmascaró a El Muerto, rapó en Puebla a Petroneo Limón, y en la Xochimilco, a Octavio Gaona. En San Salvador, se hizo Campeón de Peso Medio de Francia derrotando al Mongol.

Gracias a su perseverancia y disciplina, obtuvo triunfo tras triunfo que lo llevaron a lograr la gran oportunidad de enfrentar a El Santo, a quien todos querían desenmascarar, pues sabían que el hecho de derrotar al Plateado, los llevaría directamente a la consagración.

Dick Ángelo le tenía tomada la medida al Enmascarado de Plata y le lanzó un temerario reto de máscara contra máscara que se efectuó el sábado 23 de diciembre de 1967 en la Arena Xochimilco. El Santo estaba celebrando sus 25 años de carrera y esa noche retuvo su máscara.

Ángelo tuvo la fortuna de viajar por Centro y Sudamérica y también se enfrentó a otros grandes como Black Shadow. En Guatemala luchó por un tiempo enmascarado como The Green Man y a su regreso a México formó una excelente pareja con Gory Casanova a quienes Enrique Llanes bautizó como 'Los Italianos'. A mediados de los 80, se enmascaró como La Bestia Verde y en 1988 formó pareja con Mr. Cid donde nuevamente perdió la máscara y el otro la cabellera, en la Arena Naucalpan ante el Pantera y Canelo Casas.

Y llegó el final de su carrera. Su última lucha fue formando pareja con Jake Mate enfrentando a Octagón y Máscara Sagrada. Hoy, le sobreviven sus nueve hijos y sus nietos a quienes envió mi más sentido pésame, en especial a Dick Ángelo Jr. y a Fuerza Guerrera.

Si ustedes quieren ver en acción a Ángelo y Casanova contra El Santo y el Rebelde (Ismael Ramírez) pueden ver la película 'Santo contra La Venganza de la Momia', filmada en 1971 y en la que quedaron inmortalizados.

Por cierto, mañana es Sábado Santo, ¡que disfruten sus vacaciones! Nos leemos la próxima semana para que hablemos sin máscaras.

By El Hijo del Santo

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