







Damos las gracias a nuestro amigo y colaborador perseo por este estupendo material. Continuará...
Ningún luchador de plástico es igual a otro a pesar de que así lo parezca. Las rebabas, la forma en que son pintados, algunos detalles los hacen únicos y por consiguiente coleccionables.
Pero detrás de estos enmascarados de plástico duro existe un misterio: nadie sabe con precisión por quiénes son hechos, sus fabricantes permanecen como héroes anónimos de la tradición juguetera mexicana y de la pasión por la lucha libre proveniente de la segunda mitad del siglo pasado.
El Mercado de Sonora, reconocido por ser el bastión del país más grande de los juguetes nacionales y recientemente chinos, parece ser el principio para emprender una investigación para dar con los creadores de estos juguetes.
En cada vez menos puestos de este lugar se expenden estos luchadores de plástico, en donde los hay, éstos aparecen bajo la marca: SUPER LUCHAMANIA, pero el empaque no dice en dónde son hechos, no tiene una sola dirección y mucho menos un teléfono.
¿De dónde vienen los luchadores?
Guadalupe, una de las locatarias se sincera, advierte que estos luchadores son hechos básicamente en pequeños talleres casi caseros de cuatro localidades: Nezahualcóyotl y Chalco, en el estado de México e Iztapalapa y la Venustiano Carranza, en el Distrito Federal.
La razón por la que todos se venden bajo la marca SUPER LUCHAMANIA, explica, es porque todos los fabricantes de este juguete, sean de donde sean, compran por kilo y en el mismo lugar los cartones con la leyenda SUPER LUCHAMANIA, mismos que son engrapados a las bolsas de plástico cristal que contienen hasta 20 piezas.
Como muchos jugueteros mexicanos, los fabricantes de luchadores no ponen sus direcciones en los empaques, explica Guadalupe, para librarse de pagar impuestos y continuar dando precios bajos para así competir con las grandes marcas.
Jaime Patiño es un conocido productor de juguetes de plástico cuya mercancía es vendida en el Mercado de Sonora, en entrevista con EL UNIVERSAL Edomex, señala que por muchos años produjo el luchador pero dejó de hacerlo porque no le dio muchas ganancias.
“Producir cada pieza cuesta aproximadamente 80 centavos, nosotros la vendemos a peso, se invierte tiempo en hacerlas, pintarlas aún más, dejé de hacerlas porque no conviene”, señala el juguetero quien ahora se especializa en los monos de barril.
Explica que el plástico con el que se fabrican los luchadores se inyecta en un molde, la mayoría de las veces por la cabeza, razón por la que esta parte de los luchadores luzca plana.
Asi nacieron los legendarios luchadores
Aunque detrás de estos moldes existe otra pregunta: ¿Qué definió la postura con la que todos conocemos al luchador de plástico? Es decir la mano izquierda levantada y la mano derecha abajo.
Salomón Duarte es uno de los más antiguos archivistas de la legendaria revista Box y Lucha, publicación fundada en 1952 en el ciudad de México. Él indica en entrevista con EL UNIVERSAL Edomex que el muñeco tiene esta posición porque así posó El Santo, el Enmascarado de Plata, para algunas fotografías de la época.
Salomón aporta un último dato de gran valor, y es que cuenta que cuando empezaron salir estas figuritas de luchadores en el década del 50, salieron únicamente dos: la de El Santo, que ya describimos, y la de Blue Demon.
“La figura de Blue Demon era más musculosa, porque Blue Demon era más musculoso que El Santo, la figura de Blue Demon además tenía ambos brazos levantados”, comenta Duarte.
Sin embargo la figura de Blue Demon desapareció, actualmente ninguno de los fabricantes la reproduce, la figura del Enmascarado de Plata se impuso, continúa imponiéndose hasta la fecha.
Guadalupe termina por decir que el luchador de plástico se empezó a hacer en los municipios del estado de México derivado de que un fabricante de Iztapalapa tenía varios ayudantes de Nezahualcóyotl principalmente, a quienes les enseñó el oficio y posteriormente éstos pusieron sus propias fábricas caseras.
Foto: Los luchadores por paquete en el Mercado de Sonora
Foto: El Mercado de Sonora, donde llegan la mayoría de los lucahdores de plástico
Cortesía de: Josué Huerta y www.eluniversaledomex.mx






¡Espectacular de lucha libre se relanzó con tres nuevas portadas!
A lo largo de 20 años, la fotógrafa Lourdes Grobet se ha adentrado en el mundo de uno de los deportes más populares y de tradición más arraigada en México: la lucha libre. Ha sido una asidua no sólo de las arenas, sino de los hogares, sitios de reunión y festejos de los luchadores, que tienen en ella a su más importante cronista visual. Este proyecto fotográfico y documental recopila, en 320 páginas y más de 500 imágenes, los elementos fundamentales de la lucha libre, tal como la considera la propia Grobet: una manifestación de la cultura popular mexicana originada en la antigüedad, asociada a lo ritual, ligada a lo teatral y profundamente identificada con los fenómenos sociales de la actualidad. Ahora tienes la posibilidad de adquirirlo ya sea con la portada de Solar, La Briosa, o bien, de Tinieblas.
Espectacular enciende las luces de la arena para que todos disfruten esta batalla visual única en su tipo. La autora, asidua de las arenas, se adentra en los hogares, sitios de reunión y festejos de los gladiadores para mostrarnos que viven en un mundo aparte, especial, admirado pero incomprendido.
Con fotografías de pequeño y gran formato, retratos a color y blanco y negro, combates de día y de noche, gladiadores de todas las épocas… éste es un espectáculo que nadie debe perderse. Presentada exitosamente con récord de asistencia en la Ciudad de México, esta exposición transmitirá al espectador la magia de este apasionado deporte.

